Con los peligros del cambio climático acechando el planeta, los vehículos eléctricos se convierten en una alternativa de transporte perfecta para reducir la contaminación en las ciudades. Sin embargo, muchos consumidores se lo piensan antes de apostar por la compra de estos automóviles debido principalmente a que aún no ofrecen demasiada autonomía.

Pero esto está a punto de cambiar gracias a un equipo de científicos del centro de investigación Fraunhofer-Gesellschaft (Alemania), que en colaboración con ThyssenKrupp System Engineering, IAV Automotive Engineering y Systems IKTS está desarrollado un nuevo concepto de batería para los coches eléctricos que proporciona una autonomía de 1.000 km por carga. 

Lo que han hecho estos investigadores ha sido optimizar el diseño de la batería parapermitir un mayor almacenamiento de energía en el mismo espacio. Los automóviles eléctricos no tienen una sola batería, sino paquetes hechos de cientos o miles de células individuales de batería que se embalan y conectan entre sí. Cada una de ellas requiere una carcasa, así como terminales, cableado y monitores electrónicos.