El objetivo de la regeneración de baterías es retirar el sulfato cristalizado en las placas electródicas de baterías segundarias; esta sulfatación es propia del proceso electroquímico de carga y descarga de las baterías durante su vida útil; este efecto causa una deficiente carga de las baterías debido al aislamiento progresivo de las placas y como consecuencia, tiempos de descargas paulatinamente menores a las especificaciones ofrecidas por el fabricante. Este proceso está orientado a retirar única y exclusivamente el sulfato de las placas que conforman la batería y no solucionará daños irreversibles en las baterías como son oxidación de las placas positivas, corrosión de bornes internos entre celdas, formación de dendritas, de-formación de placas, etc.; el proceso es exclusivamente Físico sin aditivos químicos (estos últimos llegan a generar otros daños irreversibles en la materia activa) y consiste en la inyección controlada de corriente pulsante en el proceso de carga, con una frecuencia cuya longitud de onda es comparable con la dimensión de la molécula de los cristales de sulfato de plomo, las cuales entran en resonancia con dicha frecuencia vibrando y debilitando los enlaces químicos hasta romperlos, el sulfato de plomo desprendido retorna nuevamente al electrolito en forma de ácido sulfúrico y eliminando el aislamiento en la superficie de los electrodos, activando de nuevo los elementos activos de las reacciones químicas propias de la batería (electrodo negativo PbO, electrolito H2SO4+H2O, electrodo positivo Pb). Es importante anotar que no todas las baterías segundarias se pueden regenerar ya que daños irreversibles como los anotados anteriormente no lo permiten.

El proceso aplicado normalmente (diferenciado dependiendo del tipo, estado, vida y degradación) consiste generalmente en:

1- Calificación visual (hinchamientos, roturas, estado de bornes, etc.) y eléctrica (Medición de voltajes a circuito abierto, densidad de electrolito e impedancia interna) de las baterías, que junto con los datos de antigüedad, ciclos de carga en funcionamiento normal, especificaciones técnicas del fabricante etc. conforman un pre-diagnóstico del estado de la batería y determinaran en parte el proceso de regeneración a aplicar.

2- Carga normal inicial.
3- Descarga inicial de diagnóstico, con corriente nominal máxima ya sea en C5 o C10.
4- Carga de Regeneración inicial con corriente nominal máxima y a voltaje de ecualización.
5- Sucesivas Cargas de Regeneración y descargas en las mismas condiciones anteriores y dependiendo de los puntos de diferenciación nombrados anteriormente.
6- Descarga final en las mismas condiciones de la inicial la cual se comparara con la descarga inicial dando los resultados de la regeneración.
7- Carga de regeneración final para su entrega.

Cuando se trabaja con bancos de baterías, es importante que la carga inicial asegure voltajes de standby lo más similares posibles, para ello se aplican cargas independientes para cada batería del banco o se aplica una recarga de igualación a todo el banco, la cual consiste en cargas a corriente nominal por un tiempo de 10 min y descansos de 5 minutos sin inyectar corriente (Standby), sucesivas y equivalentes a regímenes C10 o C20 según el caso.

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