Según un estudio de las Naciones Unidas, en el año 2050 la población urbana habrá crecido en 2.500 millones de personas. Mientras el desarrollo urbano se ha estancado en muchos países industrializados, está creciendo exponencialmente en las metrópolis de África y Asia. Tan solo tres naciones acumulan el 37% del crecimiento urbano total: China, Asia y Nigeria. “Dado que la expansión de las infraestructuras no alcanza el nivel del crecimiento de la población, este desarrollo está desembocando en numerosos problemas de tráfico,” explica el profesor Peter Gutzmer, Deputy CEO y Chief Technology Officer en Schaeffler.
A medio camino entre una e-bike y un automóvil eléctrico
Un ejemplo de concepto innovador es el Bio-Hybrid de Schaeffler, un vehículo que, en aspectos como el tamaño o la autonomía, se sitúa entre una e-bike y un automóvil eléctrico presentado por la compañía alemana en la reciente feria CES de Las Vegas. Tiene un techo, así que ofrece cierta protección contra el clima respecto a una bicicleta. Este vehículo mide únicamente 85 centímetros de ancho, y tiene cuatro ruedas para una conducción estable. Su anchura se ha determinado para asegurar que está autorizado para circular en los carriles bici en la mayoría de países. El conductor del Bio-Hybrid no depende únicamente de su potencia muscular, ya que recibe la ayuda de un motor eléctrico, al igual que ocurre en una e-bike. Este motor eléctrico recupera energía durante la frenada, alimentando así la batería. Este vehículo está diseñado para proporcionar una autonomía de entre 50 y 100 kilómetros. Si la batería se descarga, puede extraerse fácilmente y recargarse en un enchufe doméstico.

Esta solución de movilidad atrae la atención, gracias a su diseño funcional y a su tecnología smartphone integrada. Este concepto ha sido diseñado como una plataforma capaz de presentar diferentes configuraciones, como una variante de tres ruedas. También es posible desarrollar una versión para el transporte sin realizar variaciones significativas en el motor o los ejes, convirtiéndose en un vehículo para, por ejemplo, repartir pizzas. “El Bio-Hybrid no es un producto de gran volumen, sino más bien una inspiración a la hora de considerar nuevas formas de movilidad”, afirma el Prof. Gutzmer. “Sin embargo, podemos plantear la producción de una flota de prueba junto con un socio adecuado.”
Patinete eléctrico
Otro concepto presentado en el CES por Schaeffler es un patinete eléctrico especialmente diseñado para moverse con rapidez. Es similar a un monopatín de dos ejes y una cubierta de gran tamaño. Esta cubierta incluye una batería integral que propulsa el eje trasero mediante un motor eléctrico. El patinete se controla a través de un manillar con una empuñadura de diseño ergonómico. “Soluciones como esta para la llamada “última milla” de los trayectos diarios facilitan la utilización del transporte público y el coche compartido en entornos urbanos,” dice el Prof. Gutzmer, explicando la razón de ser de este tipo de productos.
Tecnología de sensores para vehículos conectados
El automóvil del futuro también será parte integral de la red de movilidad. Para que así sea, es necesario desarrollar componentes inteligentes y sistemas que sean capaces de generar datos. Por ejemplo, es importante para las redes de coches compartidos tener una visión de conjunto del mantenimiento de su flota. Los operadores deben, por lo tanto, tener acceso a información sobre el estado de todos los componentes de cada vehículo. Gracias a los rodamientos con sensores integrados, como los presentados por Schaeffler en el CES, esto es posible. Sin embargo no basta con generar los datos, interpretarlos resulta crucial. “El automóvil se va a convertir en parte del Internet de las cosas,” de acuerdo con el Prof. Gutzmer, “nuestros rodamientos sensores, que se instalan allí donde existe movimiento de componentes, proporcionan datos de primera mano.”

Los datos obtenidos durante la conducción facilitan información no solo sobre el vehículo, sino también sobre la condición de la carretera. Esto es posible gracias a sistemas como el control activo de balanceo, que Schaeffler también presentó en el CES: Proporciona confort de conducción, mayor seguridad para los ocupantes y, en combinación con un GPS de alta resolución, puede emplearse para enviar información sobre malas condiciones de la calzada a otros vehículos o a los responsables de su mantenimiento. Para el Prof. Gutzmer, la combinación de experiencia en mecatrónica e información digital es el requisito fundamental para superar los desafíos que presenta el creciente tráfico urbano. “La perfección mecánica siempre será decisiva para las soluciones de movilidad del futuro”, concluye el Prof. Gutzmer. “Pero al final, no se trata solo de fiabilidad, sino también de la seguridad de las personas.”